miércoles, 24 de noviembre de 2010
Mamá
Mis padres optaron por ponernos el nombre opuesto por su género a los hijos que tendrían. Fui la primera, Silvia, mi hermano próximo Silvio. Despues de Renato, llegó Renata. Pocos años y los mellizos Elia y obviamente Elio. Fue una bendición que la cigüeña no visitara más la casa después de Ana.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Bueno, no sé donde estuviste metida Myriam (para mis ojos digo, para mis oídos digo) que me he venido perdiendo tu excelente trabajo. Un abrazo.
Lily Chavez
Bueno, no sé donde estuviste metida Myriam (para mis ojos digo, para mis oídos digo) que me he venido perdiendo tu excelente trabajo. Un abrazo.
Lily Chavez
Que alegría encontrar este blog! Cuanto tiempo ha pasado, querida Myriam!! extraño sus intervenciones del Caldero y su aliento a mis ocurrencias literarias. Estoy disfrutando cada uno de sus textos...
Marcos Agüero.
Publicar un comentario